El peeling químico es uno de los tratamientos más efectivos para rejuvenecer la piel y mejorar su textura, luminosidad y uniformidad.
A diferencia de los exfoliantes tradicionales, actúa a un nivel más profundo y controlado, estimulando la regeneración celular y mejorando múltiples imperfecciones en simultáneo. Por eso se ha convertido en un pilar dentro de los tratamientos estéticos modernos, tanto para rejuvenecer como para tratar manchas, marcas o poros dilatados.
En V Studio Nordelta trabajamos con peelings médicos adaptados a cada tipo de piel.
A continuación, te explicamos cómo funciona este procedimiento y qué tipo de piel se beneficia más de él:
¿Qué es un peeling químico?
El peeling químico consiste en aplicar cuidadosamente una solución ácida sobre la piel, con el objetivo de acelerar la renovación celular y estimular la regeneración de nuevas capas más saludables.
Los ácidos utilizados, como glicólico, mandélico, láctico, salicílico o TCA, actúan desprendiendo células muertas y activando mecanismos biológicos que mejoran la calidad de la piel desde adentro.
El resultado depende del tipo de ácido, su concentración y el tiempo de exposición. Por eso, la elección del peeling ideal debe ser siempre personalizada.
¿Cómo funciona el peeling químico?
Cuando se aplica el peeling, la piel entra en un proceso de exfoliación controlada.
Este efecto provoca un recambio acelerado de células, lo que se traduce en una superficie más luminosa, suave y uniforme. También ayuda a mejorar líneas finas, poros dilatados, textura áspera, manchas por daño solar e incluso cicatrices superficiales.
Además de renovar la epidermis, muchos peelings estimulan la producción de colágeno en las capas profundas, generando un efecto de rejuvenecimiento progresivo.
Este beneficio, sumado a la notable mejora en la luminosidad y en el tono, hace que el peeling sea uno de los tratamientos más completos para quienes buscan un cambio real en su piel.
Diferencias entre peeling superficial, medio y profundo
Los peelings superficiales son los más suaves y trabajan únicamente en la capa más externa de la piel. Son ideales para quienes buscan luminosidad inmediata, reducción de poros o control del acné, y no requieren tiempo de recuperación.
Los peelings medios penetran más profundamente y están indicados para manchas moderadas, líneas finas y fotoenvejecimiento. Aca puede haber una descamación más visible, pero los resultados son más notorios.
Finalmente, los peelings profundos se reservan para casos específicos como arrugas marcadas o cicatrices severas. Su aplicación requiere supervisión estrictamente médica y un proceso de recuperación más prolongado, pero ofrecen una transformación significativa en la textura de la piel.
Qué tipo de piel se beneficia del peeling químico
El peeling químico es un tratamiento extremadamente versátil.
Es adecuado para personas con manchas, textura irregular, piel apagada, poros dilatados, líneas finas, acné o cicatrices leves. Incluso las pieles sensibles pueden recibir ciertos tipos de peelings suaves, como los formulados con ácido mandélico o láctico, que tienen un perfil de irritación más bajo.
La clave es realizar una evaluación profesional que determine qué ácido usar, en qué concentración y con qué frecuencia, ya que cada piel responde de manera distinta y tiene necesidades específicas.
Una piel renovada empieza con una buena evaluación
El peeling químico es una de las herramientas más completas para transformar la piel sin recurrir a procedimientos invasivos.
Si buscás renovar tu piel, mejorar manchas o darle más luminosidad, podemos acompañarte en un plan diseñado especialmente para vos.