Cómo elegir el protector solar ideal según tu tipo de piel

El protector solar es, sin dudas, el producto más importante dentro de cualquier rutina de cuidado facial. No solo previene el envejecimiento prematuro y las manchas, sino que también reduce el riesgo de cáncer de piel, uno de los problemas dermatológicos más frecuentes en Argentina y el mundo. 

Sin embargo, elegir el protector correcto puede resultar abrumador: hay fórmulas minerales, químicas, fluidos, cremas, geles, con color, sin color. Y cada piel tiene necesidades muy distintas.

En V Studio Nordelta, te contamos cómo identificar el protector solar adecuado según tu tipo de piel y tus objetivos estéticos:

La importancia real del protector solar

La radiación solar no afecta a la piel de una sola manera. Los rayos UVA penetran profundamente, deterioran fibras de colágeno  y elastina, y contribuyen a la flacidez y al envejecimiento. 

Los rayos UVB son responsables del enrojecimiento y las quemaduras solares, y la luz azul, la que emiten pantallas y dispositivos— también puede generar pigmentación y estrés oxidativo. Por eso, el protector solar ideal debe ofrecer protección de amplio espectro y ser adecuado para el uso diario, incluso en días nublados o dentro de ambientes interiores.

Qué FPS elegir y por qué

El FPS indica la protección frente a los UVB. Para el día a día, un FPS 30 puede ser suficiente, pero en la mayoría de los casos —especialmente en pieles claras, con tendencia a manchas, sometidas a tratamientos estéticos o expuestas al sol con frecuencia— recomendamos FPS 50. 

Es importante recordar que el nivel de protección depende no solo del número, sino también de la cantidad aplicada: si se usa poco producto, la protección disminuye significativamente.

Protector químico o mineral: cuál es mejor para vos

A grandes rasgos, existen dos grupos de protectores: los químicos y los minerales. Los protectores químicos absorben la radiación UV y suelen tener texturas más livianas, invisibles y fáciles de integrar a la rutina diaria. Funcionan muy bien en pieles mixtas o grasas, o en personas que prefieren un acabado imperceptible.

Los protectores minerales, en cambio, funcionan como una pantalla física que refleja la luz. Están formulados con dióxido de titanio o zinc y son los más recomendados para pieles sensibles, reactivas o con rosácea, ya que resultan menos irritantes. Las fórmulas modernas han mejorado mucho su estética, logrando minimizar el efecto blanquecino que antes era común.

Cómo elegir según tu tipo de piel

El tipo de piel es clave para seleccionar la textura adecuada. Las pieles grasas suelen sentirse más cómodas con fluidos ligeros, geles acuosos o acabados mate que no obstruyan los poros ni aporten brillo. En cambio, las pieles secas o maduras se benefician de protectores en crema, con ingredientes nutritivos como ácido hialurónico o ceramidas, que aportan confort a lo largo del día.

En pieles sensibles o con patologías como rosácea o dermatitis, lo más seguro es optar por versiones minerales, libres de fragancias y alcohol. Quienes tienen tendencia a las manchas o al melasma necesitan un plus de protección: FPS 50, filtros contra UVA reforzados y, si es posible, protectores con color, que ayudan a bloquear la luz visible responsable de pigmentaciones resistentes.

¿Conviene usar protector con color?

El protector solar con color no solo ofrece un acabado más uniforme, sino que también aumenta la defensa frente a la luz azul y la luz visible, ambas vinculadas a la aparición o agravamiento de manchas. 

Es una excelente opción para quienes buscan combinar cuidado y estética, especialmente en rutinas diarias donde un maquillaje completo no siempre es necesario.

La reaplicación: el paso clave que muchos olvidan

Para que el protector solar funcione realmente, debe reaplicarse cada dos horas, y con mayor frecuencia si la piel estuvo expuesta al agua, sudor o roce. 

En personas que usan maquillaje, existen brumas, sticks y polvos compactos con FPS que facilitan esta reaplicación sin modificar el look.

Elegir correctamente cambia la salud y la apariencia de tu piel

El protector solar adecuado no solo previene el daño, sino que también mejora la calidad de la piel a largo plazo. 

En V Studio Nordelta evaluamos cada caso de manera personalizada: tipo de piel, rutinas, sensibilidad, exposición diaria y objetivos estéticos. Con esa información, recomendamos el fotoprotector más adecuado y te guiamos en su aplicación para asegurar una protección real y sostenida.

Proteger tu piel es una inversión diaria con beneficios visibles. Si querés saber cuál es el protector solar ideal para vos, te invitamos a agendar una consulta en V Studio Nordelta para diseñar una rutina personalizada y efectiva.

Ponete en manos expertas completando el formulario y coordiná tu primera sesión.

Conocé a las doctoras que están detrás de cada tratamiento.